¿Cómo tratar las fracturas craneales?

Cómo tratar las fracturas craneales

Aunque una fractura de cráneo no presupone necesariamente la existencia de una lesión cerebral, siempre es posible que ocurran lesiones en venas y arterias que sangren cerca del tejido cerebral.

También es posible, especialmente en las fracturas que ocurren en la parte trasera y la base del cráneo, que ocurran desgarres en las meninges y los tejidos que protegen el encéfalo.

Los síntomas de una fractura de cráneo pueden ser muy diversos, como sangrado, confusión, convulsiones, alteraciones visuales, somnolencia la aparición de hematomas bajo los ojos o las orejas y un cambio en el tamaño de las pupilas.

También puede manifestarse en dolor de cabeza, pérdida de conocimiento, excesiva rigidez en el cuello, problemas para pronunciar las palabras, náuseas y vómitos, dificultades motoras y pérdida del equilibrio.

Diagnóstico

Por lo general, una lesión cerebral traumática demanda una atención médica urgente, porque las consecuencias pueden empeorar con rapidez.

En la primera fase del diagnóstico, el médico debe hacer una evaluación mediante la escala de coma de Glasgow, que consiste en hacer 15 preguntas para comprobar la capacidad del paciente para seguir instrucciones, mover ojos, brazos y piernas y para expresarse coherentemente.

También es importante la información que suministre algún testigo del accidente, relacionada con la forma en que ocurrió la lesión y su causa, las reacciones que tuvo la persona y otros detalles que pueden ser determinantes para activar las respuestas más urgentes.

Además, se requieren pruebas de diagnóstico por imágenes mediante luna exploración por tomografía computarizada y una resonancia magnética y un control sobre la presión intracraneal, mediante el uso de una sonda.

Tratamientos

El tratamiento depende de la gravedad de la lesión y es frecuente que los traumatismos de cráneo sean leves y sólo ameriten reposo y analgésicos de venta libre para controlar el dolor de cabeza.

En todo caso, es importante que la persona acuda a consultas de seguimiento, hasta que el médico le indique el momento adecuado para que regrese a sus actividades cotidianas, de la manera en que el médico lo prescriba.

Pero, cuando el traumatismo es de moderado a grave, es previsible que el paciente tenga otros daños secundarios causados por la inflamación, el sangrado o el insuficiente suministro de oxígeno al cerebro.

En este caso, se necesita garantizar que la persona cuente con un suministro suficiente de oxígeno y adecuado de sangre, mantenga la presión arterial y evite alguna otra lesión en la cabeza o el cuello.

Parte del tratamiento puede incluir la utilización de medicamentos diuréticos para reducir la cantidad de líquido en los tejidos, medicamentos anticonvulsivos para evitar un eventual daño cerebral y para inducir el coma, para que el cerebro utilice menos oxígeno para mantenerse en  funcionamiento.

La cirugía se convierte en un tratamiento de urgencia, cuando se requiere:

  • Extraer sangre coagulada, para evitar que presione al cerebro y dañe el tejido cerebral.
  • Reparar las fracturas o retirar fragmentos de cráneo.
  • Detener el sangrado que suele ocurrir por causa de una lesión en la cabeza.
  • Realizar una abertura, para drenar el líquido cefalorraquídeo acumulado o para proporcionar más lugar a los tejidos hinchados.

Es posible que una persona que ha sufrido una lesión cerebral de moderada a grave tenga que cumplir un proceso de rehabilitación que incluye la necesidad de que vuelva a aprender a caminar o hablar. El proceso depende de la gravedad de la lesión sufrida y de la parte del cerebro dañado.

En todo caso, los tratamientos para fracturas craneales exigen la intervención de neurocirujanos y otros profesionales acreditados, como fisiatras, terapeutas, fisioterapeutas, neuropsicólogos, y patólogos del habla y del lenguaje.

Si tiene consultas, puede contactarme, soy un médico neurocirujano especializado en el tratamiento de enfermedades y lesiones de base de cráneo.